EL PUNT AVUI

“El ioga s’ha posat de moda… i s’ha desvirtuat”

Swami Satyananda. Monjo y maestro hindú. Acaba de publicar “Las bases del yoga” (Ed.Kairós)


“El yoga se ha puesto de moda… y se ha desvirtuado”

El yoga postural es una pequeña parte del yoga; la esencia del yoga es llevarte a la quietud y al autoconocimiento

Sociedad/ Barcelona – 19 febrero 2022 2.00 h

Mireia Rourera – Barcelona

Swami Satyananda Saraswati es monje y maestro hindú. Nacido en Barcelona, vivió más de treinta años en India aprendiendo el hinduismo con Swami Muktananda y otros maestros. El 200.ª 9 volvió a Cataluña. “Me pasó que en uno de los viajes que hice entre India y Cataluña vine aquí y no sentí el impulso de volver ninguna India”, explica. Esto coincidió con el hecho que había un grupo de personas que le pedían poder asistir a sus enseñanzas para profundizar en la filosofía del hinduismo y el yoga, y todo aquello llevó a la creación de la asociación Advaitavidya, dedicada al estudio, la contemplación y la práctica del hinduismo desde sus fuentes. Su comunidad, Kailas Ashram, ha sido los últimos cinco años en l’Ametlla del Vallès.

 

La asociación Advaitavidya ha crecido.

Sí, y hacemos muchas actividades, seminarios y retiros. Y también hemos creado una editorial, Ediciones Advaitavidya, que publica textos tradicionales hindúes originales, biografías de grandes maestras (mahatmes) y enseñanzas del hinduismo. Queremos hacer llegar aquí y en nuestra lengua textos sobre enseñanzas y maestras que consideramos importantes y que hasta ahora no estaban traducidos porque son poco comerciales.

 

En vuestra comunidad hay hindúes de India o básicamente sois occidentales?

viene, sobre todo, gente de aquí que quiere profundizar en el conocimiento y la práctica del hinduismo. De vez en cuando sí que viene gente de India, pero viene más gente de Argentina, de México, de Uruguay o incluso de *Miami, personas de habla hispana que valoran nuestra trayectoria y que vienen a pasar una temporada con nosotros para aprender y vuelven a marchar.

Con la editorial Kairós usted acaba de publicar el libro ‘Las bases del yoga. El origen del hatha-yoga, los nathas y su expansión en Occidente’.

Intento explicar las bases del yoga empezando por sus textos milenarios y las enseñanzas de los maestros más relevantes. El libro expone como el yoga se ha popularizado en Occidente y como se va alejando cada vez más de su esencia. El yoga se ha puesto mucho de moda, muchas personas van a escuelas de yoga, a gimnasios y centros cívicos a hacer yoga, y al final el yoga se ha desvirtuado; la gente denomina yoga una cosa que no deja de ser una especie de gimnasia.

 

Es decir…

Que en la actualidad, aquí, en Occidente, a menudo relacionamos el yoga con el cuerpo y con unas posturas que incluso pueden ser muy complicadas, y el yoga no es solos esto. El yoga postural es una pequeña parte de la gran tradición del yoga; la esencia del yoga es llevarnos a la quietud interior y al autoconocimiento, a la visión interna del que somos. Va más allá de la postura. Que la postura o la estabilidad corporal pueden llevar a cierta quietud? Sí. Que puede llevar a cierto silencio? También. Que puede llevar que la energía vital funcione mejor y nos facilite este proceso? También. Pero esto no es el coro del yoga.

 

Y cual és el corazón del yoga?

El coro del yoga seria, en todo caso, la meditación y la introspección que llevan al autoconocimiento. En este libro, Las bases del yoga, he hecho un intento de exponer cuál es la esencia de esta tradición, mostrando el que dicen los grandes textos como las Upanisad, los Yoga sutra de Patànjali y la Bhagavad Gita, así como sus grandes maestros.

 

Qué son?

Las Upanisad son los textos más antiguos que hay sobre el camino del yoga (fueron escritas principalmente entre los siglos VIII Y IV antes de Cristo) y son la parte final de los Vedas. Patànjali, un sabio del siglo II antes de Cristo, es el autor de los Yoga sutra, uno de los textos más relevantes del yoga. Se considera que también escribió uno de los textos más importantes sobre gramática sánscrita, el Mahabhasya. La Bhagavad Gita es el libro fundamental en la filosofía hindú, contiene en si la esencia de las Upanisad, del vedanta y del yoga. A mí me cambió la vida, me conmovió leerlo y me llevó en India.

 

Qué dicen del yoga, las Upanisad?

Si en la primera parte de los Vedas se habla de los rituales y de propiciar las fuerzas o divinidades que rigen el cosmos, a la última parte, las Upanisad, se habla del autoconocimiento, de aquello que no puede ser conocido ni por los sentidos ni por la mente, que tiene que ser una experiencia directa más allá de la mente conceptual. A la enseñanza de las Upanisad se lo denomina también Jñana-yoga o el yoga del conocimiento. En estos textos se dan pautas para lograr el autoconocimiento: los sentidos tienen que estar serenados, la mente tiene que estar calmada y la ética tiene que estar presente en todos los aspectos de la vida. Las Upanisad más antiguas y las más importantes no hablan de posturas físicas.

 

Y el ‘Yoga sutra’ del sabio Patànjali, que son la base del mana-yoga, el yoga de la meditación, en habla, de las posturas?

Tampoco en habla, a pesar de que en uno de los aforismos (*sutra), Patànjali afirma que la postura (para la meditación) tiene que ser firme y confortable. Patànjali no dice cuál tiene que ser esta postura, a pesar de que hay comentarios tradicionales que mencionan la postura del loto (padmàssana) o la postura perfecta (sidhàssana). Patànjali solo expone que se tiene que mantener una postura firme, que quiere decir que la espalda tiene que estar recta para que la energía fluya bien y que se pueda permanecer mucho rato. Por qué? Para transcender la sensación del cuerpo y poder ir más allá.

 

Cuando se empieza a hablar de posturas?

Se empieza a hablar a partir del siglo IX. Esto no quiere decir que las posturas no existieran antes, pero era una práctica que se enseñaba de maestro a discípulo y no era tan extendida. En la edad mediana, un grupo de yoguis con grandes poderes y sabiduría, los nathas, empezaron a usar posturas para practicar el yoga, pero siempre con el propósito de ir a la quietud interior. Algunos textos importantes del yoga hablan de posturas para meditar, porque el que es importante no es hacer torsiones curiosas, sino que la postura te ayude al que quieres conseguir, que es aquietar la mente.

 

Cómo llegan las posturas en Occidente?

El libro describe como ciertos maestros de India con influencias de la gimnasia fueron llevando el yoga aquí, en Occidente, donde se ha ido comercializando y haciendo popular. Y al final el que ha tenido más éxito es el aspecto de las posturas y ha acabado pasando que ahora se llama hacer yoga a hacer posturas a veces difíciles, pero se ha olvidado la esencia, que es el autoconocimiento. Quizás tendríamos que cambiar el nombre a estas prácticas puramente físicas, porque el yoga no es únicamente hacer posturas, sino que es una manera de vivir que lo envuelve todo, en primer lugar tu ética, que tiene que ser impecable. Si tú haces una postura muy bien pero después vivos y actúas de cualquier manera, esto no es yoga.

 

Cuáles son los mandamientos del yoga?

El yoga no tiene mandamientos. La palabra yoga viene de la raíz sánscrita yug, que quiere decir “unión”, unión de nuestra esencia con la esencia cósmica, la energía que está en todo. Pero yug también quiere decir “yugo” y se refiere a aquella disciplina que lo yogui sigue de manera libre para canalizar su energía. Nuestra energía se dispersa, los sentidos van de un lado al otro, la mente no para… y lo yogui es aquel que es hábil canalizando su energía, centrándola hacia el interior, hacia la introspección, el silencio, la observación profunda de aquello que hay más allá de la mente.

 

Y esto cuesta mucho de conseguir?

Costa de conseguir; es más fácil hacer una postura que no canalizar la energía cabe adentro, que implica una disciplina y una manera de vivir. A la vegada, si sientes el llamamiento es un viaje apasionante hacia la inmensidad de la plenitud que existe en todos nosotros.

Usted estuvo 30 años en India aprendiendo.

Después de quedar fascinado por la Bhagavad Gita en mi adolescencia, fui a India buscando un maestro para aprender de las fuentes del hinduismo y el yoga, y viví treinta años. El camino puede ser largo o corto, depende un poco de cada cual, pero en todo caso es una forma de vida. El yoga no es decir “Ahora voy a hacer yoga un rato” y ya está, el yoga es por siempre jamás, es una forma de entender el que tú eres, el que es el cosmos. Es sentirte parte de a pesar de que el resto es parte de tú; es reconocer esta esencia que hay en todo.

 

Un monje yogui como usted, hoy y aquí, vive diferente a los otros? Vive un poco en el margen del que hace la mayoría?

El monje vive diferente porque vive con la mirada hacia el interior. En el hinduismo, cuando pasas a formar parte de una orden monástica se te dice que tu mirada tiene que ir jefe adentro: tienes que sostener el reconocimiento de tu esencia y, en la medida de lo posible, enseñarla. Hay que conocer los textos, conocer la tradición, las fuentes, porque el que enseñes perdure. El monje es este puente y no tiene ocupaciones externas para dedicarse a enseñar y ayudar a seguir la tradición yóguica.

 

Usted continúa aprendiendo cosas del yoga?

Sí. La riqueza, la belleza y la profundidad de los textos del yoga y de su práctica son infinitas. Harían falta muchas vidas para conocer la totalidad del corpus yóguico. Por ejemplo, en la Bhagavad Gita encontramos las bases del yoga de la devoción o bhakti-yoga, del yoga de la acción o karma-yoga, del yoga del conocimiento o jñana-yoga. E incluso del yoga de la meditación o mana-yoga… Es un mundo tan grande! Son miles y miles de años de grandes maestros que han dejado una infinitud de textos.

 

Los textos fundacionales del yoga se conocen aquí?

Nuestros antepasados griegos ya reconocieron la sabiduría de India y estaban fascinados. Muchos siglos después el filósofo alemán Schopenhauer admitía que las Upanisad eran los textos que más lo habían influido en su vida… Pero todo y los estudios de indòlegs alemanes, ingleses y franceses, en general aquí, en Occidente, conocían la sabiduría de los sabios de India solo personas cultas y de ciertos ambientes. En España todavía se conocían menos porque nuestra mirada cultural ha sido más enfocada hacia Sudamérica. Aun así, hoy tenemos cada vez más traducciones de textos originales, pero se tiene que tener cuidado con las interpretaciones modernas. Este es el reto.

 

Qué quiere decir?

Que quien quiera entrar en el mundo del yoga tiene que dejar en suspenso muchas de las nociones modernas del que es el hombre, qué es la vida, qué es la supuesta evolución… Tiene que cambiar de parámetro mental, leer los textos originales y entender la mirada desde la cual los grandes maestros hablaban sin añadir nada del que hemos conocido hasta ahora. Pero esto es difícil porque todos llevamos una mochila cultural…

 

En India es más fácil? A pesar de que hoy las ciudades de este país son tanto o más modernas que las de Occidente…

India es el coro del hinduismo, puesto que es donde vivieron y enseñar muchos de sus sabios. Pero, como dices, también la modernidad lo está envolviendo todo. Las ciudades de India cada vez son más modernas y con más tecnología. Ahora podemos ver que hay dos tipos de yoga en aquel país: el yoga eterno y tradicional que continúa vivo en muchas comunidades con sus maestros y discípulos como si el tiempo no hubiera pasado, como si se estuviera viviendo mil años atrás, y el yoga que puede practicar un ciudadano de clase mediana-alta en una ciudad. Este a veces es un yoga que viajó de India en Nueva York con los hippies y devolvió en India. Es un yoga postural y empobrecido al cual muchas veces le falta la esencia. A la mentalidad moderna, que no ve más allá de aquello empírico, ya esté en India o a Europa, el yoga de verdad se le escapa. Es por eso que hace falta un profundo cambio de visión.

 

En busca del camino

“A los quince años un profesor me dio a conocer el ‘Bhagavad Gita’ y me conmovió mucho. El libro me cambió la vida y empecé a investigar y a meditar. Finalmente en 1976 fui a India en busca de mi camino y de un maestro que me guiara. Estuve treinta años haciendo investigación y de peregrino por los lugares más sagrados de India”, explica Swami Satyananda Saraswati, hindú y maestro yogui con muchos seguidores. Ahora es él el gurú que enseña a encontrar el hinduismo y la esencia del yoga a la gente que se quiere acercar, y lo hace desde Cataluña. En el libro Las bases del yoga, editado por Kairós, hace una compilación del que dijeron los grandes maestros y del que dicen los grandes textos y la historia. También habla de quienes llevaron el yoga en Occidente y como lo hicieron para acabar occidentalizándolo. Quién quiera leer más textos originales hindúes y yoguis puede ir a Ediciones Advaitavidya, que tiene traducidos por ejemplo Vida de Adi Shankara, que fue el máximo exponente de la tradición advaita, de Sri Chandrasekharendra Saraswati, o Peregrinaje de un Yogui, de Swami Ramdas, una autobiografía espiritual donde el autor explica cómo renunció en la vida doméstica y lo abandonó todo. También a Ediciones Advaitavidya hay mucho de material para conocer con profundidad el maestro y gurú catalán Swami Satyananda Saraswati: Sãdhãna. El camino a la plenitud, una selección de citas sobre el camino espiritual; Mente, meditación y silencio, donde hay citas sobre el proceso de la mente hacia el silencio a través de la meditación, u otros libros como Mauna. La enseñanza del Silencio y Viveka /Vairagya. El discernimento entre lo real y lo no real.

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